
Cuando salta una térmica o un disyuntor, la instalación está indicando que algo no funciona como debería. La causa puede ser una sobrecarga, una fuga, humedad, un artefacto defectuoso o un problema de cableado.
La térmica y el disyuntor no cumplen la misma función. La térmica protege ante exceso de corriente y cortocircuitos, mientras que el disyuntor actúa frente a fugas que pueden comprometer la seguridad de las personas.
Si la falla se repite en una vivienda, comercio u oficina de Zona Sur, conviene revisar qué equipos estaban conectados, en qué circuito ocurrió y si hubo olor a quemado, chispa o recalentamiento.
El diagnóstico correcto ayuda a definir si hace falta redistribuir consumos, revisar humedad, reparar cableado o modernizar el tablero y las protecciones.
- Sobrecarga en un circuito
- Cortocircuito en un artefacto
- Llave térmica mal dimensionada
- Fuga eléctrica
- Humedad
- Falla de aislación






