
El tablero eléctrico es uno de los puntos más importantes de una instalación. Desde allí se distribuye la energía y se ubican las protecciones que ayudan a prevenir sobrecargas, cortocircuitos y fugas.
Puede ser necesario cambiar o modernizar un tablero cuando tiene llaves antiguas, cables desordenados, falta de disyuntor, térmicas mal dimensionadas, señales de recalentamiento o ausencia de identificación de circuitos.
También conviene revisarlo cuando se agregan equipos de alto consumo, como aires acondicionados, hornos eléctricos, termotanques, maquinaria o nuevas líneas de tomacorrientes.
Un tablero adecuado permite separar circuitos, mejorar la seguridad y facilitar futuras reparaciones. Además, ayuda a detectar fallas con mayor claridad.
Antes de cambiarlo, es importante evaluar el consumo real del lugar, el estado del cableado y las protecciones necesarias para cada circuito.
- Llaves antiguas o insuficientes
- Cables desordenados
- Falta de identificación
- Ausencia de disyuntor
- Señales de recalentamiento
- Nuevos consumos sin circuitos dedicados




